Dejemos por unos momentos el mundo de las Piedras de Ica, donde volveremos más adelante, y centrémonos en la homosexualidad que las inspiró. ¿Podría ser que en aquellos tiempos antiguos, el sentirse atraído por nuestro propio sexo no fuera tan extraño como parece, y fuera un tema que se tratara sin pudores? Y si era así, ¿acaso los homosexuales podían participar en la vida pública sin ser señalados con el dedo, en incluso influir  en ella?

Bueno, al no tener documentos gráficos de ninguna clase, más allá que las piedras encontradas y algunos jeroglíficos aún por desentrañar, no podemos asegurar nada de eso con respecto a estas antiguas culturas. Pero si nos acercamos al mundo antiguo de este lado del charco, donde muchas culturas han dejado sus testimonios escritos, no podemos dejar de ver claro que los gays fueron literalmente dejados de lado, y todavía algo más inquietante: que conforme avanzó la historia, esta tendencia ha ido a más.

Retornemos una vez más al pueblo griego, al que debemos palabras como sodomía y lesbianismo. Pueden parecernos muy avanzados sexualmente, sobre todo en el terreno gay, ya que crearon la figura de los efebos, esos chicos jóvenes que eran entregados a hombres maduros para convertirlos en sus amantes e introducirlo en el sexo. Parece que esta práctica estaba bastante extendida, pero curiosamente no totalmente aceptada, ya que los hombres que hacían estas prácticas estaban generalmente casados con mujeres que ya les habían dado hijos; les gustaba denominarse más como bisexuales.

Así que, ¿alguien confesaba abiertamente que era homosexual? Y si lo hacía, ¿tenía posibilidades de ser alguien ilustre? Ya que no era necesario, parece ser que no, y digo parece porque no se tienen datos fiables sobre esta circunstancia. No nos han llegado noticias de ningún griego notable que fuera claramente homosexual, y eso también podría ser una respuesta a la segunda pregunta: no, no ascendías socialmente si te declarabas gay, ya que aparte de la cierta aversión que podías generar hacia tu persona, estabas declarando expresamente que no querías tener descendencia, y eso era algo muy importante  en el mundo antiguo.

Eso con respecto a los griego, pero casi se podría extender al mundo entero, o al menos de los que tenemos noticias. Ningún personaje ilustre de la historia antigua ha sido calificado como indudablemente homosexual; aunque hayan podido haber rumores, nunca se ha podido confirmar.

¿Y crees que el mundo ha cambiado en ese aspecto? Ni mucho menos, ya que el asunto empeoró con la llegada de las religiones fundamentalmente monoteísta, como ya os comenté en otro post. Entonces confesarse gay no sólo era de mal gusto, sino que definitivamente causaba tu ruina social, y muchos de estos hombres no han podido ser reivindicados hasta mucho tiempo después, viviendo al margen de la sociedad de su tiempo: Leonardo da Vinci, Voltaire, Balzac, Lord Byron, Federico García Lorca, Oscar Wilde… Todos ellos cambiaron el mundo gracias al arte y a las ideas, pero se vieron arrastrados al ostracismo en su época a causa de su condición sexual.

Por eso, edito el título de este post: NO hay historia escrita por homosexuales, porque durante mucho tiempo a estas personas no se les dio voz en la historia mundial.