TERREMOTO EN PERÚ

El día después en el Museo de Ica

Testimonio de Eugenia Cabrera

 

 



 

El pasado 15 de Agosto el territorio peruano fue afectado por un fuerte sismo, que dejó un saldo de casi 500 víctimas. El epicentro se registró en el norte del país, zona costera que atrae a miles de turistas, que arriban a esas regiones desérticas para contemplar algunas de las maravillas arqueológicas más sorprendentes de toda Latinoamérica.

 
Uno de esos enigmas sin edad son las famosas Líneas de Nazca, al que le siguen las controvertidas Piedras de Ica, piezas líticas que reposan en un museo fundado por el estudioso peruano Dr. Javier Cabrera Darquea, que durante casi treinta años se dedicó a coleccionar estos extraños ejemplares, reuniendo en vida una colección de casi cincuenta mil piezas.

A sabiendas que precisamente Ica, cuna del exótico museo, fue una de las ciudades más arrasadas por el violento terremoto, contactamos a Eugenia, hija del desaparecido investigador, y actual encargada del valioso patrimonio, para conocer el día después de esta terrible tragedia.

En un mail que me fuera enviado solicitando información sobre el estado del museo, Eugenia relata pormenores de la grave situación que atraviesa la colección y la falta de medios.
 

 

“… En estos momentos me siento muy triste por ver el estado del museo como se encuentra después del sismo. Si bien es cierto se han protegido muchas piedras, gracias a que coloque mallas clavadas a las repisas, justo terminé de colocarlas días antes del terremoto. Me sentía intranquila, preocupada por la seguridad de las piedras, esa fue la razón por la que las protegí, ahora medito y pienso que de alguna manera estamos conectados con Dios, mi padre y los seres que hicieron las piedras, que deben haber influido en mi para tomar esas medida de protección.

 Se han roto y rajado muchas piedras, hasta ahora no tengo la cantidad exacta porque me falta espacio para poder hacer ese trabajo.


He tenido que colocar las piedras en bolsas y cajas, y en estos momentos están debajo de muebles, detrás de las puertas  y en los corredores de las piedras. te voy a enviar las fotos que he escaneado para que puedan observar el estado del museo. Están en bolsas porque las repisas se han rajado y roto y por lo tanto no soportan el peso de las piedras y es un riesgo que caigan y se rompan. Y por otro lado ya no hay seguridad en el museo para poder trabajar, porque la construcción de la casa también se ha afectado.
 
                

 

     
    

 

Milagrosamente la casa no ha caído por completo porque es antigua. Todas las construcciones antiguas vecinas se han derrumbado. El sismo ha sido fuertísimo  de 7.8 y muy largo, duro como 2 minutos y han habido muchísimas réplicas, que se me ha hecho difícil entrar al museo para ordenarlo. Mi mayor pena es cuando recogía las piedras y pensaba en mi padre como se hubiera sentido de verlas así.  
 
Sabemos que es un legado histórico único en el mundo, porque es la única biblioteca de piedra, con testimonios de una civilización que llegó a desarrollar niveles superiores de conocimiento y que lamentablemente por el destino, se encuentran hoy prácticamente almacenadas y sin local.

 

           
 
Tengo urgentemente que buscar un local para trasladarlas, porque posiblemente tengan que derrumbar la casa donde se encuentran, al haberse dañado, y resultaría penoso tener que almacenarlas como simples objetos.
 
      
Ahora más que nunca necesitamos unirnos  para reubicarlas en un local en la ciudad de Lima y que estén al alcance de todas personas de todas nacionalidades, y Lima es la ciudad que reúne todas las condiciones necesarias para lograrlo. Te voy a enviar fotografías del estado del museo.

Gracias por el apoyo de todos, y que también me están orientando para poder tomar decisiones correctas para su reubicación.

 
 

Con todo mi afecto y agradecimiento

       Eugenia Cabrera 

 

DÉBORA GOLDSTERN

12-09-07